Honduras: Golpe Mediático – TV Web y Prensa

You did a good thing Manuel

Grandes medios involucrados en la asonada
Eduardo Tamayo G.

Uno de los pilares de la gestación del golpe
de Estado del 28 de junio de 2009 contra el
Presidente Manuel Zelaya y el sostenimiento
del gobierno de facto de Roberto Micheletti,
ha sido el poder mediático que está controlado
por un puñado de poderosas familias que
dominan al país centroamericano.
Antes de que se diera el golpe, los grandes
medios escritos (El Heraldo, La Prensa, La Tribuna)
y televisivos ya fueron preparando el terreno
para la asonada difundiendo un libreto
ya conocido en el Continente. A raíz de que
Zelaya decidiera adherirse a la Alternativa
Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América
(ALBA) y se acercara a Venezuela para
obtener precios preferenciales en los derivados
del petróleo, comenzaron a repetir una y
otra vez que Zelaya se había alineado con el
eje comunista encabezado por Fidel Castro y
Hugo Chávez. Al mismo tiempo ignoraban los
programas gubernamentales que beneficiaban
a los sectores sociales más pobres de la
población en los campos de la educación, los
salarios, la salud y el acceso a los servicios
básicos.
No sorprende esta actitud de los medios si se
considera que sus propietarios pertenecen a la
oligarquía hondureña interesada en que nada
cambie para mantener sus privilegios. La Tribuna
es de propiedad del ex Presidente Carlos
Flores Facussé, del Partido Liberal, y La Prensa
y Heraldo pertenecen a Jorge Canahuati,
cercano al Partido Nacional, y presidente de la
Comisión de Relaciones Internacionales de la
Sociedad Interamericana de Prensa (SIP).
Como los grandes medios no informaban sobre
los logros del gobierno, Zelaya ordenó que
los mensajes gubernamentales se difundieran
a través de cadenas nacionales, a la vez que
fundó el Canal 8 TV del Estado con estos mismos
propósitos. Acostumbrados a mantener
el monopolio de la comunicación, los grandes
medios pusieron el grito en el cielo y comenzaron
a comparar a Zelaya con Chávez y hablar
de “totalitarismo” y violaciones a “la libertad
de expresión”.
Los grandes medios avalaron el golpe de Estado
contra Zelaya, al que llamaron “sucesión
presidencial”, y han apoyado al régimen de
facto de Micheletti al que denominan “gobierno
de transición”, difundiendo todas las
manifestaciones que se organizan a su favor.
Esta línea informativa se complementa con
una gran dosis de manipulación y desinformación
sobre lo que está pasando en el país y
en el exterior, ocultan o minimizan las acciones
de la resistencia y conceden micrófonos,
pantallas y espacios solo a quienes apoyan al
régimen golpista. El 24 de julio, mientras Zelaya
cruzaba la frontera con Nicaragua, las estaciones
de televisión, difundían telenovelas,
programas de dibujos animados y una marcha
de apoyo a Micheletti1. La Prensa, junto con
el Banco Ficohsa y la Asociación Hondureña de
Maquiladoras figuran entre las financistas que
contrataron a tres firmas para hacer el lobby
ante el gobierno de Estados Unidos para lograr
el apoyo para el régimen golpista.
Suprimir la libertad de expresión
Para que el golpe tuviera “éxito”, los golpistas
impusieron un apagón mediático para impedir
1 Honduras: golpe de Estado y apagón mediático
http://www.saladeredaccion.com/revistas/sala_75_
page_01.jpg

agosto 2009
27
que la gente se informe, se exprese, reaccione
y se movilice. Una de las primeras medidas
que adoptaron los militares fue silenciar
a los medios que consideraban “peligrosos”,
como el canal 8 del Estado, las Radios Globo y
Progreso, así como los canales de cable como
Telesur, Cuba Visión Internacional e incluso
la CNN. Al mismo tiempo cortaron la energía
eléctrica para que nadie pudiera ni emitir ni
recibir información.
Luego de que Micheletti señaló que la situación
del país se “había normalizado” y reanudaron
sus labores la Radio Globo y Progreso,
éstas han sido objeto de una tenaz persecución
para intentar silenciarlas pues eran una
de las pocas que informaban de lo que realmente
ocurría en el país. Los transmisores
de Radio Progreso, asentada en la ciudad del
mismo nombre, fueron ocupados por militares
siendo hostigado su director, el sacerdote
jesuita Ismael Moreno y varios de sus colaboradores.
Radio Globo enfrenta una amenaza
de cierre una vez que el abogado José Santos
López, que presta sus servicios a las Fuerzas
Armadas, presentó una demanda ante la Comisión
Nacional de Telecomunicaciones (CONATEL)
pidiendo la suspensión de Radio Globo,
acusándola de “incitar a la insurrección
y poner en peligro la preservación de la vida
de los ciudadanos”. López pide el secuestro o
comiso de los equipos e instalaciones. Globo,
una emisora que transmite a nivel nacional,
ha permitido que la gente se exprese junto a
la silenciada Radio Progreso en la zona norte
del país, Canal 36 (Chosulat sur) el programa
Hable como Hable dirigido por Eduardo Maldonado
en Maya TV canal 66 y algunas radios
comunitarias locales2.
Este clima hostil hacia la prensa independiente
ha devenido en situaciones muchos más graves
como amenazas de muerte y atentados a la
integridad física de comunicadores, fotógrafos
y camarógrafos. El 3 de julio, fue asesinado
de siete impactos de bala el periodista Gabriel
Fino Noriega, que laboraba en Radio Estelar
del departamento de Atlántida. Una comisión
internacional de la sociedad civil que visitó
Honduras determinó que “con la información
disponible hasta el momento no es posible
atribuir esta muerte directamente a las autoridades
estatales, sin embargo la información
recibida demuestra que el señor Fino Noriega
se expresaba a favor de la encuesta popular y
en contra del golpe de Estado, situación que
nos permitiría enmarcar, como una futura línea
de investigación, su muerte al contexto
político actual”3.
Adicionalmente, los militares ametrallaron la
Radio Juticalpa de Olancho; los periodistas
Jhonny J. Lagos, de diario El Libertador, y Luis
Galdanes, conductor del programa radial Tras
la Verdad, han sido amenazados; se ha suspendido
el programa que el Comité de Familiares
de Detenidos Desaparecidos en Honduras (COFADEH)
transmitía por Radio América, luego de
que denunció más de 1000 violaciones de los
derechos humanos en las dos primeras semanas
del golpe. El caricaturista Allan McDonald
fue detenido junto con su hija de 17 meses,
por miembros del ejército que lo sacaron de
su casa ubicada en Santa Lucía, a 8 kilómetros
de Tegucigalpa, quienes se sustrajeron las caricaturas
y las quemaron4.
La noche del domingo 12 de julio autoridades
detuvieron durante cuatro horas a 11 periodistas
de Telesur y Venezolana de Televisión quienes
se vieron forzados a abandonar Honduras
al día siguiente.
El gobierno de facto utiliza métodos sutiles
para suprimir el derecho a la comunicación:
cortes selectivos de energía en lugares donde
2 Marquez, Mabel, “Honduras: Anuncian cierre
de radio Globo una las pocas emisoras objetivas”
http://www.movimientos.org/show_text.
php3?key=15241

3 Misión internacional de observación sobre la
situación de los derechos humanos en Honduras,
“Gobierno de facto viola derechos humanos” http://
alainet.org/active/32206&lang=es)
4 Honduras: golpe de Estado y apagón mediático
http://www.saladeredaccion.com/revistas/sala_75_
page_01.jpg

447
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hay repetidoras para impedir que las señales
de los medios nacionales lleguen a determinadas
poblaciones locales, con ello, de paso, se
da la sensación de que hay libertad de prensa.
Las empresas de cable del interior del país
han eliminado de la programación señales que
consideran que son desfavorables para los golpistas.
A ello cabe agregar las amenazas de
muerte contra periodistas, intercepciones telefónicas,
bloqueo del acceso a Internet.
Nuevo alineamiento informativo
Frente a los graves casos descritos. la SIP,
que agrupa a los propietarios de los medios
de información, emitió una tibia declaración,
en tanto un buen porcentaje de sus medios
afiliados han adherido a las tesis de los golpistas,
lo que contrasta con los oportunos y duros
comunicados que difunde contra los gobiernos
progresistas del Continente a los cuales acusa
de atentar contra la “libertad de expresión”,
auto-apropiándose de este derecho que pertenece
a todos los ciudadanos y que las empresas
son las primeras en irrespetar, comenzando
por sus propios periodistas.
El conflicto hondureño ha mostrado un nuevo
alineamiento informativo internacional.
Por un lado, la CNN, que veladamente se ha
puesto de lado de las tesis de los golpistas al
señalar que en el país centroamericano hubo
una “destitución forzada” y no un “golpe de
Estado”, y el grupo PRISA de España que edita
el diario El País, que se ha dedicado a echarle
la culpa a Zelaya por todo lo ocurrido pues
habría incurrido en el terrible tentación de
querer ser reelegido5. De otro lado, el golpe
de Estado de Honduras consolidó a la cadena
multiestatal Telesur como una alternativa
frente a las corporaciones mediáticas, contribuyendo,
con su cobertura sistemática y profesional,
romper el cerco informativo –por lo
menos hacia fuera del país- y posibilitar la expresión
de los actores individuales y colectivos
de la resistencia.
Junto a Telesur y las pocas radios, programas y
medios que el gobierno de facto no ha podido
acallar, en Honduras se han desarrollado creativas
formas de comunicación en el contexto
de los toques de queda y la emergencia del
movimiento de resistencia, que han servido
tanto para informarse como para convocar a
marchas y movilizaciones, entre ellas, la utilización
de los teléfonos celulares que dispone
un más de un 70 por ciento de la población, la
creación de blogs y el correo electrónico.
Aunque solo un 11% de los hondureños/as tiene
computadoras, los mensajes llegan a puntos
clave donde son reproducidos hacia sectores
de la población no conectados. Para contrarrestar
el cerco mediático, un grupo de jóvenes
estudiantes universitarios de Tegucigalpa
crearon un espacio en Internet denominado
“Telegolpe” en el que colocan, empleando
la plataforma de You Tube, los videos de los
marchas y de las manifestaciones y de la represión
generalmente captados con teléfonos
celulares.
El Frente Nacional contra el Golpe de Estado
difunde sus proclamas a través de su propio
sitio Web6. Las agencias de comunicación alternativa
latinoamericanas como ALAI, ALER
y otras han dado especial énfasis al golpe en
Honduras, en tanto que desde el interior del
país, el equipo de comunicación de Vía Campesina
Honduras, ha proporcionado información
de primera mano a través del sitio de la
Minga Informativa de Movimientos Sociales y
su lista electrónica Pasa la Voz7, de la misma
forma que lo ha hecho Alba TV8.

Carbe Honduras Cuba Venezuela

Obama Debería Cambiar de Rumbo y Apoyar la Democracia en Honduras

13 de agosto, 2009, Sacramento Bee

Vea el artículo en la página Web original
En inglés

El Presidente Obama está cometiendo  un gran error al proteger a la dictadura en Hondura y está poniendo a su administración en contra del resto del hemisferio. Al resto del mundo también le parece muy mal que su gobierno abandone su compromiso con la democracia y el imperio de la Ley.

El Presidente de Honduras Mel Zelaya fue derrocado por los militares el 28 de junio y la mayor parte de América Latina interpretó esto como una amenaza para la democracia en el hemisferio, condenó inmediatamente el golpe y apoyó firmemente el regreso de Zelaya. La Organización de Estados Americanos, así como la Asamblea General de las Naciones Unidas clamaron por el retorno “inmediato e incondicional” de Zelaya.

Sin embargo, la administración de Obama ha emitido una serie de declaraciones contradictorias y la semana pasada el Departamento de Estado de EE.UU. envió una carta al senador republicano Richard Lugar donde pareció culpar al mismo Zelaya por el golpe. La carta también decía que la política de EE.UU. “no se basa en el apoyo a una persona o político en particular”, distanciando así aún más a Washington de Zelaya.

Todas estas declaraciones fueron ampliamente difundidas en los medios de comunicación de Honduras y han contribuido a reforzar la dictadura.

Tal vez más inquietante aún es que la administración de Obama no ha dicho ni una palabra sobre las atrocidades y violaciones de los derechos humanos perpetradas por el régimen golpista. Han sido asesinados activistas políticos, cerradas  emisoras de radio y televisoras independientes, detenidos e intimidados periodistas y otras cientos de personas. Los grupos de derechos humanos en EE.UU. y en el mundo entero han denunciado la represión política, pero Washington se ha mantenido callado. Más aún, la Secretaria de Estado Hillary Clinton criticó a Zelaya – quien no está vinculado a ningún tipo de violencia – por tratar de regresar pacíficamente a su propio país.

El martes pasado, 16 demócratas miembros del Congreso, incluyendo a Raúl Grijalva de Arizona y Jan Schakowsky de Illinois, enviaron una carta al Presidente Obama pidiéndole “denunciar públicamente el uso de la violencia y la represión contra manifestantes pacíficos, el asesinato de activistas  políticos pacíficos y todas las formas de censura e intimidación dirigidas contra los medios de comunicación”. ¿Puede Obama acaso ignorar esta apelación pública proveniente de su propio partido?

Los miembros del Congreso también pidieron al presidente Obama “congelar las cuentas bancarias y activos de las personas implicadas en el golpe y negarles la entrada a Estados Unidos”.

Éstas y otras medidas, que son fáciles de poner en práctica, podrían forzar a la dictadura a permitir el regreso del presidente Zelaya. Sin embargo, la administración de Obama no ha mostrado interés en usarlas.

Este problema no va a desaparecer. El martes pasado los gobiernos de América del Sur emitieron una declaración conjunta en relación a que no reconocerán a ningún presidente de Honduras que sea elegido bajo la dictadura. Esto es importante porque hay una elección presidencial prevista para noviembre y el régimen golpista espera mantenerse hasta entonces.

Pero América del Sur ha dejado claro que esta no es una de las opciones.

La Secretaria de Estado Hillary Clinton está muy ligada a los estrategas de la dictadura hondureña como Lanny Davis y Bennett Ratcliff, quienes son poderosos cabilderos de Washington. Davis fue asesor del presidente Bill Clinton y también ayudó en la propia campaña presidencial de Hillary. Lo más probable es que Clinton desee  retornar a Zelaya tan cerca de las elecciones como sea posible.

Esto garantizaría unas elecciones injustas que sus amigos en la dictadura ganarían fácilmente. La campaña para las elecciones presidenciales ya se ha iniciado y mientras más tiempo continúe Honduras bajo la represión política y la censura, será menos probable que alguien, excepto Washington, las considere legítimas. Un gobierno ilegítimo en Honduras se convertiría en una llaga infestada, con el boicot y las sanciones económicas del tipo utilizadas contra el régimen de apartheid de Sudáfrica en las décadas de 1970 y 80.

La administración de Obama aún puede cambiar de rumbo y apoyar la democracia en Honduras. Pero el tiempo se agota rápidamente.


Mark Weisbrot es codirector del Center for Economic and Policy Research (CEPR), en Washington, D.C.  Obtuvo un doctorado en economía por la Universidad de Michigan. Es coautor, junto con Dean Baker, del libro Social Security: The Phony Crisis (University of Chicago Press, 2000), y ha escrito numerosos informes de investigación sobre política económica.  Es también presidente de la organización Just Foreign Policy.

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Golpe Honduras

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Los Diablillos de Milou

~ by lofredo on August 15, 2009.

One Response to “Honduras: Golpe Mediático – TV Web y Prensa”

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